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El jeque Árabe y yo

Estaba en Sri Lanka y compré el billete de avión más barato para volver a Barcelona, 30horas de vuelo con 2 escalas, ni miré bien las escalas, «este mismo», pensé.

La primera escala era en Kwuait, yo ni sabía dónde estaba, suena árabe. Llegué al aeropuerto a las 9am y miré mi siguiente vuelo: a la 1pm, perfecto, voy sobradísima de tiempo. Pero no veía mi vuelo en la pantalla, qué raro… Y tan raro, como que mi vuelo era a a la 1 de la mañana del día siguiente!!  «¿Qué narices hago 24 horas en este aeropuerto? Voy a intentar dejar mi mochilote en algún sitio y visitar la ciudad al menos.

Así que iba caminando por el aeropuerto buscando una taquilla para dejar mis 20kg de mochila y de golpe se me acerca un jeque árabe (vamos, que no sé si era jeque o no, pero me mola llamarlo así). El jeque me pregunta:  «¿qué haces?», le explico mi situación y me dice: «soy policia, si quieres deja la mochila en la comisaría que está aquí al lado«.  Y pensé «chachi, a ver qué se cuece».

Me encuentro a 4 jeques árabes polis fumando chicha y tomandose su té, todos mirándome en plan «dónde va la cateta esta con el mochilote lleno de mierda que no le cabe nada».

Comisaria Kwuait

El jeque me dice «¿Quieres que te lleve yo a ver la ciudad que tengo libre?» En ese momento sabía que tenia que decir que no, pero pensé: «me la juego». Me viene a buscar con su coche y me lleva a una cafetería para que conozca a sus amigos que hablan mejor inglés que él, y me encuentro con 5 pibes más (pero estos creo que no eran jeques árabes porque no llevaban el traje). Y monísimos, me invitan a tomar café, a comer algo, a unos pitis, y yo como una reina!!

Café con los arabes                                                                                                                               

Uno de ellos me dice: ¿quieres dar una vuelta en moto? Tenemos dos «motillos». Y le digo: «Claro que sí,  voy detrás tuyo en la moto mientras echo fotos de la ciudad… Y me dice: «no no, agárrate fuerte chica y nada de fotos o te me caes para atrás«.

Trae la súper moto de «Too fast to furious», y empieza a conducir… ¿Te gusta la velocidad, Sheila? Le digo: «sí, me encanta», así que se flipa, y conduce a casi a 300km/h.  Os juro q se me saltaban las lágrimas, del miedo, la adrenalina, la caca que se me estaba saliendo y la felicidad, todo mezclado.

Suzuki Hayabusa, too fast too furious!

Me llevan a un mercado árabe y me compran el traje típico (yo les había dicho que me quería disfrazar como mi jeque árabe policia jaja).

Me proponen cenar en casa del jeque árabe. Ahí ya dudé un poco, pero pensé, si me han tratado tan bien todo el día, no hay motivo para desconfiar, ¿no? jajaj no qué va. En ese momento sabía que me la estaba jugando, pero claro, yo valiente y como siempre lista para la aventura, pues le dije que sí, ole sheila!!!! Tú sí que vales, que te van a violar y lo sabes tronca!!!

El jeque árabe policía

Vamos a su casa, y empiezan a sacar botellas de todas partes. Y ahí bebí poquito por lo q pudiera pasar (aunque en la foto parece que me haya bebido toda la bodega del jeque jajaj) al menos si me intentan hacer algo que sea consciente.  Empieza la sesión DJ… ¿Y qué música me ponen? Mi favorita, reggaeton!!

Hay q joderse, todos los árabes bailando «yo quiero estar contigo» de Enrique Iglesias y la lambada. Pero oye, que los árabes habían ido a clases de salsa, que ya me gustaría a mí moverse como el jeque!!

Total, que después de una hora de cachondeito pasándomelo teta, ya sentí que era hora de volver al aeropuerto, ya había aprendido un poco de su cultura y era hora de asegurarme de llegar vivita y coleando!

El burkal ahi me lo puse a lo cocinera

Le digo al jeque árabe que por favor me lleve al aeropuerto, y me dice que me espere un poquito más, los amigos hacen bomba de humo y ahí ya me cago viva.

Como le había dicho al jeque que al día siguiente era mi cumple (que era cierto), me dice que quiere darme un regalo, porque además de cumplir años soy simpatiquísima, y pone un fajo de billetes encima de la mesa. Y hostia, mola recibir pasta por ser simpatica eh, pero ahí ya olía un poco raro. Y le digo: «no gracias, si yo también tengo muchos billetes, que quiero pillar ese avión que encima nadie sabe que estoy aquí porque llego a casa de sorpresa!!

Y ahí ya pensé: «sheila tiooo, sal de ahí cagando leches».  Y ahí el jeque me empieza a explicar que el sexo en Kuwait no mola, porque las chicas no hacen sexo oral ahí y claro, que «él nunca lo ha probado, qué lastimita, que tiene muchas ganas». Y le digo que lo siento mucho pero que en Europa somos muy modositos y yo no la he chupado en mi vida porque me da asquito y que soy muy religiosa, que hasta el matrimonio nada.

Y me dice: «no mujer, que si lo pruebas no te dará asco», y me pone un video porno en el movil. Y le digo: «Si si, si saber sé lo que es que me lo explicó una amiga, pero que yo no hago eso». Y ahí ya me cagué viva. Y le digo ya más autoritaria: «tio que me estás dando muy mal rollo, me quiero ir al aeropuerto pero ya!!!

Y me dice que necesita 5 minutos en el lavabo. Y ya le digo: » anda que te acuestes, que me lleves ahora mismo o empiezo a gritar». «O empiezo a gritar…Uhhh qué miedo Shei, buen plan». Se relaja y me dice: «Tranquila, si yo estoy aquí para propagar la seguridad del ciudadano, te llevo ya… (los cojones, lo que quieres es que me amorre al pilón por 1000 pavos), pero que oye, da para pensárselo eh, jaja.

Total, que me llevó al aeropuerto de vuelta, cogí la mochila de la comisaría, me dio «chao chochín» y nunca más se supo… Cuando llegué al aeropuerto aun temblaba. ¡Vaya locura de día! Mi angelito de la guarda me protegió una vez más.

Lo sé, viajo al límite, confío en la gente y a veces pasan cosas raras, pero oye, no me arrepiento de nada… bueno, tal vez un poco de no haber cogido los 1000 pavos jajaja (coña).

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