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Autostop con homeless

Bueno, como me robaron mi último móvil en un cuarto oscuro de un local gay de Barcelona por hablar más de la cuenta dentro y distraerme, esta vez intento ir con más cuidado para no perderlo de nuevo. O bueno, para que no me lo roben.

Es mi segunda semana de viaje y todo me emociona.

Anna, nuestro amigo Claudio y yo, decidimos hacer autostop para coger el barco que nos lleva a la maravillosa isla de Koh Tao. Claudio es un profesional del autosop, él pasó semanas autoestopeando (o como quiera que la RAE lo llame) en Vietnam, así que nos dice las dos reglas básicas: hazlo de día, y sonríe. Bueno, tiene sentido, nadie va a recoger a un autoestopista con cara de culo en la carretera. O sí, quien sabe
.

En fin, nos recoge una camioneta y nos lleva al puerto donde tenemos que esperar al barco, son como las 7 de la tarde. Cuando vamos a comprar los billetes del barco, sorpresa, Claudio se da cuenta de que se ha olvidado su mochila en la camioneta que nos recogió. El pobre llevaba dentro cámara de foto, tarjetas de crédito, dinero, pasaporte… Vamos, lo peor que le puede pasar a un viajero. Pues vaya profesional del autoestop, probecillo.

Decidimos quedarnos toda la noche allí a esperar a la camioneta, a ver si el senhor tailandés se da cuenta y vuelve. Vamos, lo que viene a ser: dormimos en la calle. Primera experiencia homeless. Eso sí homeless de lujo!! Totalmente recomendable si queréis probar. El puerto tenía bancos alargados donde poner los sacos de dormir, habían dos banhos (además separados de hombre y mujer) con ducha, ventiladores que funcionaban y lo más útil para cuando uno se aburre, había wifi!!!!

Total, que después de la fantástica experiencia sin casa, llegamos a Koh Tao y esa misma noche salimos de fiesta. Anna me dice: `Sheila, seguro que te llevas el movil?`. Sí hombre sí Anna, le digo, si no pasa nada. No que va, nunca pasa nada Sheilita. En el bar delante de la playa, llevo unas cervezas bebidas cuando alguien grita #Hay placton brillante en el agua#, y claro, yo como tonta, pues me tiro al agua. No me sirve verlo desde la orilla, no no no, yo tengo que tenerlo cerquita y tocarlo. Así que bajo mi estado de X cervezas Chang, decido ¨esconder` el bolso detrás de un árbol (lógicamente hyper mega visible y tentativo para todos los ladrones de la isla), y cuando vuelvo, adivinad, no hay bolso. Pues claro que no hay bolso, si es que hay que ser iluminada. si lo hubiera robado hasta yo!

Al día siguiente, voy a la comisaría de policia a poner la denuncia y a ver si han encontrado la mochila de Claudio. La buena noticia, es que su mochila está en Koh tao de vuelta, el fantástico senyor q nos recogió en autoestop la llevó de vuelva al puerto donde nos dejó. La mala noticia, que lógicamente mi teléfono no está en la comisaría, y que además tengo que esperarme una hora para hacer la denuncia, porque los polis están acabando la película de Kung Fu panda en tailandés y claro, no tienen prisa.

Consejo: No lleves el movil de fiesta. O escóndelo en un lugar no visible si decides banharte con placton brillante. Y ten respeto por los cuerpos de seguridad, no vayas a la comisaria ni en la hora de la siesta ni en la hora de la pelicula, que viene a ser sobre las 16.00h.

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